Recolectores antiguos comían serpientes enteras

Coprolito hallado en Lower Pecos, Texas, antes de su análisis

Heces humanas fosilizadas halladas en Texas contienen evidencia del consumo de una serpiente de cascabel entera, con todo y sus colmillos.

 

La evidencia está en un coprolito humano (excremento fosilizado) de 1500 años de edad, hallado en 1967 en el sureste de Texas y analizado este año por un equipo de arqueólogos de Texas A&M. El análisis de este descubrimiento reveló que también contenía rastros de diversos vegetales y un ratón consumido entero, al parecer crudo. Para diferentes grupos de cazadores-recolectores esto no es extraordinario, pero los huesos de serpiente de cascabel, sus escamas y hasta un colmillo no suelen ser comidos en ninguna cultura.

El estudio, publicado en la Revista de Ciencia Arqueológica (JAS: Reports), arguye que se trata del primer caso de consumo de una serpiente entera en el registro fósil. El hecho de comer una serpiente de cascabel con todo y su veneno conlleva, potencialmente, un riesgo mortal: si la hemotoxina entra en el torrente sanguíneo puede causar la muerte en menos de 48 horas. Por otro lado, se piensa que la serpiente fue ingerida como parte de un ritual y no por su valor nutritivo, dada la presencia de otros nutrientes en el coprolito.

 

Pinturas rupestres en la región de Lower Pecos

 

La región donde fuera hallado el coprolito en 1967 se conoce como Lower Pecos, y aunque fue habitada desde hace alrededor de 13 mil años, el estudio presente ha datado la muestra de hace 1529 a 1597 años, o sea unos mil años antes de la llegada de los europeos a América. La enorme cantidad de coprolitos encontrados, más de mil, sugiere que la zona era usada como letrina. Los grupos humanos que habitaban la región debían alimentarse de presas pequeñas como liebres, ratones, reptiles y pescado. También recolectaban y consumían docenas de especies de plantas de la región, ya sea como comida, parte de un ritual o como medicinas. Otras plantas eran usadas en la producción de sandalias, canastas y tapetes o para producir pigmentos para su elaborado arte de ilustrar muros de roca, que solían representar serpientes.

El análisis completo del coprolito ha sido publicado junto al estudio y, entre otras especies, destacan el agave, el nopal, flores liliáceas, un ratón silvestre y la serpiente de cascabel.

 

Traducción: IIEH

Fuentes:

Análisis de un coprolito de Conejo Shelter, Texas: probable consumo ritual de serpiente ponzoñosa

Popó humana fosilizada revela que un antiguo recolector ingirió una serpiente de cascabel entera, con todo y colmillos

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