Las tibias en el espacio

Las tibias en el espacio

Un mayor número de ejercicios con peso en el espacio podría ayudar a contrarrestar los cambios observados en las tibias de los astronautas.

Durante las misiones espaciales de seis meses o más, los astronautas experimentan una pérdida ósea equivalente a dos décadas de envejecimiento. Un año de recuperación en la gravedad 1.0 terrestre reconstruye aproximadamente la mitad de esa pérdida de densidad ósea, según un estudio publicado el 30 de junio en Scientific Reports. "Los huesos son un órgano vivo", afirmó Leigh Gabel, especialista en ciencia del deporte, de la Universidad de Calgary. "Están vivos y activos y se remodelan constantemente", agregó. Pero en el espacio, en un medio sin gravedad, los huesos pierden densidad y fuerza.

Gabel y sus colegas monitorearon a 17 astronautas, 14 hombres y tres mujeres con una edad media de 47 años, que vivieron de cuatro a siete meses en el espacio. El equipo utilizó la tomografía computarizada cuantitativa periférica de alta resolución, o HR-pQCT, que puede medir la microarquitectura ósea tridimensional en escalas de 61 micras, más finas que el grosor de un cabello humano, para obtener imágenes de la estructura ósea de la tibia (en la parte inferior de la pierna) y del radio (en la parte inferior del brazo). El equipo capturó estas imágenes en cuatro momentos: antes del vuelo espacial, cuando los astronautas regresaron del espacio, y luego seis meses y un año después, y las utilizó para calcular la resistencia y la densidad ósea.

Los astronautas que estuvieron en el espacio durante menos de seis meses pudieron recuperar la fuerza ósea que tenían antes del vuelo tras un año después de su regreso a la gravedad terrestre. Pero aquellos que permanecieron en el espacio durante más tiempo sufrieron una pérdida ósea permanente en las espinillas, o tibias, equivalente a una década de envejecimiento. Los huesos de la parte inferior del brazo, o radios, no mostraron casi ninguna pérdida, probablemente porque no son huesos que soporten peso, de acuerdo a Gabel.

Microarquitectura ósea de tibia humana

Aumentar los ejercicios de levantamiento de pesas en el espacio podría ayudar a aliviar la pérdida ósea, sugirió Steven Boyd, también científico del ejercicio en Calgary. "Todo un conjunto de puntales y vigas que se mantienen unidos dan al hueso su fuerza general", dijo Boyd. "Esos puntales o vigas son los que perdemos en los vuelos espaciales". Una vez que estos tejidos microscópicos, llamados trabéculas, desaparecen, no se pueden reconstruir, pero se pueden fortalecer los que quedan. Los investigadores comprobaron que el hueso restante aumentaba de volumen al volver a la gravedad terrestre.

"Con un vuelo espacial más largo, podemos esperar una mayor pérdida de hueso y probablemente un mayor problema de recuperación", afirma la fisióloga Laurence Vico, de la Universidad de Saint-Étienne, que no participó en el estudio. Esto preocupa de especial manera si se tiene en cuenta que una futura misión con tripulación a, por ejemplo, Marte, duraría al menos dos años. Añade que las agencias espaciales también deberían considerar otras medidas de salud ósea, como la nutrición, para reducir la descalcificación y aumentar la osteogénesis.

Gabel, Boyd y el resto de su equipo esperan obtener información sobre cómo afecta a los huesos pasar aún más tiempo en el espacio. Forman parte de un proyecto de la NASA para estudiar los efectos de un año en el espacio en más de una docena de sistemas corporales. "En verdad esperamos que los astronautas alcancen una planicie, un periodo cuando ya se deje de perder hueso", concluyó Boyd.

 

Autora: Liz Kruesi

Fuente: Seis meses en el espacio conducen a una década de pérdida ósea a largo plazo

Traducción: IIEH

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