Un neandertal de Shanidar murió por una herida compatible con una lanza de madera hace unos 75.000 años
Un equipo de la Universidad de Cambridge, con Emma Pomeroy como autora principal, describió el 15 de octubre de 2026 en Scientific Reports a un neandertal nuevo de la cueva de Shanidar, en el Kurdistán iraquí. El individuo, llamado Shanidar A, era un adulto mayor depositado hace unos 75.000 años. Su escápula izquierda tiene un orificio redondo de unos 15 mm. Los autores lo consideran compatible con una lanza de madera.
Según Phys.org, la lanza habría entrado por la parte delantera del pecho izquierdo y causado una muerte rápida. Los autores argumentan que una punta de piedra dejaría un orificio plano o angular. Compararon la perforación con réplicas experimentales de lanzas de la época y la describen como un buen ajuste. Es una prueba indirecta de madera trabajada en el Paleolítico medio, un material que casi nunca se conserva.
El mismo esqueleto muestra una lesión facial grave, ya curada. Los autores sostienen que sobrevivir a ese golpe exigió cuidados del grupo.
Shanidar A eleva a cinco el número mínimo de individuos de un conjunto funerario que se identificó en 1960. Los autores lo ven como indicio de conducta mortuoria compleja y posiblemente simbólica.
Quedan límites claros. El resultado se apoya en un solo individuo. Pomeroy admite que podría tratarse de un accidente de caza, y el contexto de la violencia se desconoce. El título del trabajo habla de «evidencia», pero la prensa lo presenta como «posible» el caso más antiguo de violencia letal con una lanza de madera.