Proteínas antiguas asignan los fósiles de Xujiayao a los denisovanos y perfilan su aspecto
Un equipo dirigido desde Pekín identificó como denisovanos los fósiles de Xujiayao, un yacimiento del norte de China, mediante el análisis de proteínas antiguas. El estudio, de Song Xing y colaboradores, se publicó en Nature el 21 de octubre de 2026. Los restos, de entre unos 199.000 y 138.000 años, se habían clasificado antes como Homo juluensis.
El análisis de proteínas, o paleoproteómica, permite estudiar fósiles donde el ADN no sobrevive. En dos especímenes de Xujiayao, el equipo identificó 18 proteínas endógenas. Detectó además la mutación COL1A2-996 R>K, específica de los denisovanos. Según los autores, ese marcador respalda con fuerza la filiación denisovana. Según la nota de Nature News, el cambio aparece en varios péptidos de los huesos de Xujiayao y de otros fósiles de Asia oriental, y no en humanos modernos ni en neandertales.
Con esa asignación, el equipo comparó la morfología de Xujiayao y del cráneo de Harbin, ya vinculado a los denisovanos por proteínas, con otros fósiles del Pleistoceno medio tardío de Asia oriental, como Jinniushan, Dali y Hualongdong. Concluyen que todos pertenecen al linaje denisovano. Describen un perfil craneal bajo con paredes laterales casi paralelas, un toro supraorbital macizo, una región cigomaxilar plana y un prognatismo débil. El conjunto mezcla rasgos de Homo erectus, como la bóveda craneal gruesa, con rasgos de humanos modernos y de neandertales tardíos.
Hay límites. La asignación de Xujiayao descansa en un marcador proteico en dos especímenes. La inclusión de Jinniushan, Dali y Hualongdong se apoya en la comparación morfológica, no en proteínas propias. Fabrice Demeter (Universidad de Copenhague), citado por Nature News, ve en el estudio otra prueba de que los denisovanos fueron un grupo extendido y quizá diverso.