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Instituto de Investigación sobre la Evolución Humana

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David Reich propone que una expansión de humanos modernos tempranos hace 300.000 años contribuyó al origen de los neandertales

Esquema de tres pasos: expansión de humanos modernos tempranos hacia Europa hace unos 300.000 años, mezcla con poblaciones arcaicas residentes (3–7 % de ascendencia moderna) y ancestros de los neandertales con ADN mitocondrial y cromosoma Y modernos.
Diagrama: IIEH, a partir de Reich (2026). Esquema conceptual de una hipótesis, no una reconstrucción.

El genetista David Reich (Harvard Medical School) propone que una expansión de humanos modernos tempranos hacia Europa, hace unos 300.000 años, tuvo un papel decisivo en el origen de los neandertales. Lo publica en bioRxiv como hipótesis. Es un preprint: no tiene revisión por pares.

Según el texto, los grupos que se expandían incorporaron a las poblaciones arcaicas residentes. La mezcla fue tan grande que los descendientes, ancestros directos de los neandertales, habrían llevado entre un 3 % y un 7 % de ascendencia moderna. Reich identifica varias vías por las que esa dinámica haría probable que conservaran linajes modernos de ADN mitocondrial y de cromosoma Y y, a la vez, se agruparan con los denisovanos en el genoma nuclear. Afirma que una explicación previa, sin la dinámica propia de una expansión, tiene menos de un 3 % de probabilidad de ajustarse a los datos.

La hipótesis también se aplica a África: una expansión que se mezclara con humanos arcaicos africanos explicaría que todos los humanos actuales desciendan de linajes separados hace más de un millón de años y remezclados hace unos 300.000. Reich la relaciona con rasgos arqueológicos compartidos entre Eurasia occidental y África, como las puntas levallois, el enmangado mejorado, el uso del fuego y del ocre, y campamentos más grandes y organizados. Además, señala 66 regiones, menos del 0,1 % del genoma, donde los humanos actuales comparten ascendencia con los neandertales más reciente que su separación de los denisovanos. Entre ellas, un haplotipo en FADS1/FADS2 y una sustitución de aminoácido en ARHGAP32.

El paleoantropólogo John Hawks, que comentó la primera versión, coincide con el núcleo de la propuesta: el flujo génico desde África transformó a los neandertales. Considera «audaz» que ese flujo los «formara» y señala que los denisovanos también compartían tecnologías levallois, lo que contradice la versión fuerte de la idea. Falta revisión por pares y la prueba de otros equipos.