El alquitrán de abedul, base del pegamento neandertal, frena in vitro a una bacteria de las heridas
Un equipo dirigido por Tjaark Siemssen probó si el alquitrán de abedul, que los neandertales usaban como pegamento, tiene efecto antibacteriano. El estudio apareció el 18 de marzo de 2026 en PLOS One, y ScienceDaily lo difundió en octubre. Los autores elaboraron seis muestras con tres métodos reconstruidos a partir de hallazgos del Paleolítico medio y las enfrentaron a dos bacterias.
Cinco muestras frenaron el crecimiento de Staphylococcus aureus, una bacteria frecuente en infecciones de heridas. Los halos de inhibición midieron entre 7,0 y 7,5 mm en cuatro muestras y 10,5 mm en la mejor. Una muestra no tuvo efecto. La gentamicina, usada como control, produjo halos de 22 a 23 mm. Ninguna muestra inhibió a Escherichia coli. El efecto fue por tanto selectivo y moderado. Los autores no hallaron una dependencia clara del método de elaboración.
La nota de prensa afirma que todas las muestras inhibieron a la bacteria. El artículo contradice ese detalle: una no lo hizo.
Los límites son importantes. Fue una prueba de laboratorio con una sola técnica de difusión en agar, dos cepas de referencia y seis muestras. Los autores no caracterizaron la composición química ni midieron la toxicidad, y recuerdan que la combustión de corteza genera hidrocarburos aromáticos policíclicos. El estudio no demuestra que los neandertales aplicaran el alquitrán a las heridas. Esa interpretación se apoya en paralelos etnográficos, y los propios autores la presentan como hipótesis exploratoria.