Invasión de sapos en Madagascar

Duttaphrynus melanostictus, el sapo común asiático

La gran mayoría de los depredadores de Madagascar es vulnerable a las toxinas letales de un sapo introducido a la isla recientemente.

La isla de Madagascar es un caso único en cuestión de aislamiento. Madagascar se separó del supercontiente Gondwana (Antártica-India-Madagascar) hace 88 millones de años y sus plantas y animales han evolucionado, relativamente, de manera aislada. Como resultado, la isla goza de una biodiversidad inusual y 90% de sus especies animales y plantas son endémicas (únicas a su región geográfica), incluyendo los célebres lemures. Pero, por la misma razón, las especies malgaches son más frágiles a fenómenos de reciente introducción en Madagascar, como la deforestación y las especies invasivas. De hecho, hace siete años se avistaron sapos por primera vez en Madagascar, donde nunca han existido estos anfibios, al parecer introducidos por un barco mercante de Vietnam en el puerto de Toamasina. En particular, se trata de Duttaphrynus melanostictus, el sapo común asiático, una especie colonizadora y poseedora de una potente toxina desarrollada para defenderse de animales que intentan hacerlo su presa.

Para 2014, los sapos asiáticos ya habían invadido un área de 100 km² alrededor del puerto. Ayer se publicaron los resultados de un estudio de vulnerabilidad de los depredadores malgaches a las toxinas del sapo y no hay buenas noticias: de 88 especies, 87 son susceptibles al efecto del veneno, en caso de ingerir al sapo. La bufotenina es un alcaloide producido en la piel de los sapos del género Bufo y provoca paros cardiorrespiratorios en algunos animales. Muchos de los depredadores que evolucionaron en la región nativa de estos sapos han desarrollado mutaciones que les brindan resistencia pero no es el caso las especies autóctonas de Madagascar. De las 88 especies depredadoras cuyo ADN fue analizado, la única especie nativa con resistencia a la bufotenina es la rata arborícola de cola blanca (Brachytarsomys albicauda).

Los lemures de Madagascar están en peligro

El sapo D. melanostictus es una presa particularmente fácil de capturar y, por naturaleza, la mayoría de las especies depredadoras tratarán de consumirlo. Por ahora, su nuevo hábitat se extiende a lo largo de 350 km a lo largo de la costa noroeste de Madagascar pero se amplía día a día. Cada hembra puede producir miles de huevos por temporada y los sistemas de agua en la isla lo convierten en un paraíso para sapos. Fred Kraus, herpetólogo de la Universidad de Michigan, declaró: “No veo como detenerlos… Justo ahora hacen falta millones y millones de dólares”. Wolfgang Wüster, herpetólogo de la Universidad de Bangor y director del estudio publicado por Current Biology, destacó la gravedad del problema: “Las especies nativas de Madagascar ya se encuentran bajo gran presión en hábitats cada vez más pequeños, pues la mayor parte de la isla ha sido deforestada. El sapo puede convertirse en el factor que las empuje más allá del límite”.

Las medidas que ha tomado el gobierno local son, hasta ahora, improductivas; la piel de los sapos es gruesa, sobreviven sin alimento, agua u oxígeno durante períodos extensos. Madagascar, uno de los países más pobres y donde el 80% de la población subsiste con menos de dos dólares al día, no tiene los recursos económicos para protegerse de la invasión. Cabe recordar que Australia ha sido el escenario de una de los casos más bizarros de la otra gran especie invasora de sapos a un ecosistema aislado: El sapo de la caña (Rhinella marina), introducido en 1935 para controlar al escabarajo de la caña, cumplió su labor con prontitud y se extendió por toda la costa este y parte del norte de Australia, dañando su biodiversidad. La toxicidad de su bufotenina permanece en pleno aun después de su muerte.

 

Autor y traducción: IIEH

Fuentes:

Vulnerabilidad generalizada a las toxinas de sapo invasor en los depredadores malgaches

Invasión de sapos tóxicos pone la ecología de Madagascar en riesgo

Sapos tóxicos podrían devastar la biodiversidad de Madagascar