Homo sapiens en Jebel Irhoud

Reconstrucción del Homo sapiens más antiguo conocido. Imagen de Philipp Gunz
 

Nuevos fósiles descubiertos en Jebel Irhoud, Marruecos, sugieren que nuestra especie, Homo sapiens, surgió al menos 100 mil años antes de lo pensado y tuvo un origen pan-africano.

La hipótesis actual sobre el surgimiento de H. sapiens sostiene que la especie se desarrolló en una sola zona, en África Oriental, y propone que emergió de forma acelerada hace unos 200 mil años. Sin embargo, nuevos fósiles hallados en el antiguo yacimiento arqueológico de Jebel Irhoud, anteriormente considerado un sitio neandertal, han sido descritos con morfología de H. sapiens y datados de hace 315 mil años. Es más, en el mismo sitio se encontraron evidencias del uso controlado del fuego y se hallaron herramientas de piedra similares a otras de sitios sapiens. Algunos de estos sitios se remontan, también, a hace 300 mil años, pero no se habían descubierto fósiles en ellos. Hasta ahora, los restos fósiles más antiguos de nuestra especie provenían de Omo Kibish, en Etiopía, datados de hace 195 mil años.

El estudio fue publicado en Nature a principios de este mes y dirigido por Jean-Jacques Hublin, paleoantropólogo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. Hublin afirmó que el descubrimiento podría forzar una revisión de los libros de texto sobre el origen de nuestra especie aunque no propone que el origen del hombre estuviera en Marruecos. “No es la historia de una especie naciendo de pronto en un ‘huerto del edén’ en un rincón de África. Nuestra visión es que se trató de un proceso gradual y ocurrió a lo largo del continente africano”. Otros científicos coinciden en que debemos alejarnos de la hipótesis de que el ser humano tuvo una cuna, por así decirlo.

Jean-Jacques Hublin, autor del estudio y descubridor de los fósiles
 

Para llegar a estas conclusiones, el estudio describió las afinidades morfológicas de dos cráneos de Jebel Irhoud con fósiles de H. sapiens: facciones faciales, mandibulares y dentales. Aun así, otros paleoantropólogos recibieron la noticia del descubrimiento con más cautela. Por un lado, no se ha hallado ADN que pruebe contundentemente las afirmaciones de Hublin; por otro, el mentón de la barbilla no sobresale, dicen, de la misma forma que el de un sapiens. María Martinón Torres, influyente paleoantropóloga, los llamó “fósiles presapiens”. Los autores de este estudio replicaron: No es razonable multiplicar el número de nombres para cada pequeña diferencia en individuos dentro de un mismo linaje.

Las implicaciones de este estudio dan mucho que pensar. Dado un origen mucho anterior de lo pensado, así como una mucho mayor cobertura geográfica (tal vez a nivel continental), nuestra subespecie debió haberse mezclado constantemente con múltiples subespecies arcaicas. Ya sabemos, por evidencias genómicas publicadas por el Instituto Max Planck, que de manera más reciente los neandertales y los denisovanos contribuyeron a la composición genética de la mayoría de la humanidad. El futuro de la paleoantropología es emocionante, ¿qué tanto revelará sobre la identidad de nuestros antepasados?

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Nuevos fósiles de Jebel Irhoud, Marruecos y el origen pan-africano del H. sapiens

Los primeros de nuestra especie encontrados en Marruecos

Nuevo hallazgo fósil cambia la historia de nuestra especie