El cuello de botella post-neolítico del cromosoma Y

Hombre del Neolítico

Un nuevo estudio ha explicado la brusca disminución de diversidad genética en las poblaciones masculinas de África, Asia y Europa ocurrida hace 7 mil años.

Un cuello de botella poblacional sucede cuando una especie ha perdido tan gran cantidad de miembros, de cualquier o ambos sexos, que sufre un riesgo de extinción durante un tiempo pero después logra recuperarse. El Homo sapiens ha experimentado varios cuellos de botella desde su aparición, el más famoso de los cuales tuvo lugar hace 70 mil años, cuando el supervolcán Toba hizo erupción en Sumatra y produjo un invierno volcánico de 6 años. Algunos investigadores han calculado, como parte de esta teoría, que tan sólo sobrevivieron alrededor de mil parejas reproductoras en el mundo, de donde habría descendido toda la humanidad. Un evento biológico menos conocido sucedió a finales del período Neolítico en el viejo mundo, hace seis o siete mil años, evento conocido ahora como el cuello de botella post­-neolítico del cromosoma Y.

Un estudio de 2015, publicado por Genome Research y mencionado en las fuentes, ya había detallado las características de este cuello de botella: Hace 7 mil años comenzó a colapsarse el número de hombres, más bien la diversidad del cromosoma Y (transmitido sólo del padre a sus hijos varones) se desplomó. Fue tan extremo el colapso que la proporción mujeres-hombres se calcula de 17 a 1. El estudio presente, realizado por biólogos de Stanford y publicado en Nature la semana pasada, ha descubierto la razón. Mediante el uso de varios modelos matemáticos y simulaciones de computadora, y con la información genética de poblaciones humanas en Asia, África y Europa, determinaron que fueron cambios culturales y una profunda reestructuración de la sociedad lo que dio lugar al cuello de botella. Los grupos humanos a fin del neolítico, tras la adopción completa de la agricultura y el pastoreo, se convirtieron en clanes organizados alrededor de parientes por la línea paterna. Las mujeres podían unirse con hombres de otro clan pero los hombres no salían de su grupo, estaban todos emparentados y, por tanto, compartían un mismo cromosoma Y.

Reconstrucción del célebre Otzi, hombre del Calcolítico

Para explicarlo en pocas palabras, la razón principal del cuello de botella post-neolítico del cromosoma Y fueron las guerras de clanes, la aniquilación completa de la población masculina de un clan y la integración de sus mujeres al clan victorioso. Hemos de notar que se trató de un colapso de diversidad que duró casi dos mil años, hasta la aparición de los primeros centros urbanos. El modelo principal que analizaron los autores, dirigidos por Marcus Feldman, también reveló que algunos de los linajes masculinos sobrevivientes se expandieron de manera dramática tras el cuello de botella. Por cierto, la hipótesis original y la idea de modelarlo matemáticamente fue idea de dos estudiantes: Tian Chen Zeng y Alan Aw, quienes pidieron ayuda a Feldman y juntos corroboraron su veracidad.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Competencia entre grupos de parientes de línea paterna explica el cuello de botella post-neolítico del cromosoma Y

Las guerras y estructura de clanes pueden explicar un extraño suceso biológico ocurrido hace 7 mil años

Un reciente cuello de botella en la diversidad del cromosoma Y coincide con un cambio global en la cultura

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