Lo último de la naturaleza

Bosque boreal de Canadá

¿Qué porcentaje de tierra y de mar en nuestro planeta se puede todavía considerar "naturaleza"?

El título de esta nota se refiere a la profunda reducción del área de naturaleza entendida como tierras salvajes o silvestres y regiones intactas del océano. Regiones no habitadas por seres humanos que han escapado del desarrollo industrial, el pavimento y los combustibles fósiles. La revista Nature ha publicado el estudio más amplio a la fecha sobre lo que queda de la naturaleza libre de las presiones humanas tales como la agricultura, las vías de comunicación, centros poblacionales, alumbrado, desechos químicos, rutas marinas y de pesca.

Los investigadores del estudio, dirigidos por James Watson, de la Universidad de Queensland, limitaron su definición de naturaleza en nuestro planeta mediante 16 parámetros y solamente excluyeron la Antártida de sus conclusiones: El planeta tiene 23% de naturaleza en tierra y 13% de naturaleza marina. Es decir, 77% de la tierra y 87% del océano han sido modificados por el efecto directo de actividades humanas. Aunque es el primer estudio de esta amplitud, sus autores estiman que hace un siglo el área utilizada para la agricultura y la ganadería era sólo el 15% y calcularon que entre 1993 y 2009 un total de 3.3 millones de kilómetros cuadrados (un territorio de naturaleza mayor que el tamaño de la India) fueron borrados por asentamientos y otras presiones humanas.

Desarrollo y progreso

Algunos de los ecosistemas que se conservan intactos son bosques o selvas pero una buena parte son zonas desérticas o extremadamente frías. Por ejemplo, Siberia, el Sahara, el Amazonas, los desiertos del interior de Australia y los bosques boreales de Canadá. 20 países contienen el 94% de la naturaleza, sin contar la Antártida y altamar. 70% existe en tan solo cinco países: Rusia, Canadá, Estados Unidos y Brasil. De hecho, Brasil es el único país latinoamericano en los primeros 20, por área de naturaleza.

La naturaleza que aún existe, sobre todo áreas continuas no fragmentadas, cumple muchas funciones: son depósitos de biodiversidad, de especies con una abundancia de individuos, y de información genética; son refugios de especies que están escapando de la presión humana; en los mares, son las últimas regiones con poblaciones de depredadores ápex; funcionan como amortiguadores para mitigar los efectos extremos del cambio climático durante el Antropoceno (por ejemplo, disipando grandes cantidades de dióxido de carbono). Los bosques boreales son el ecosistema más intacto del planeta y contienen una tercera parte del carbono terrestre del mundo.

Debemos proteger las áreas naturales que quedan en el planeta, afirmaron los investigadores, y depende en gran parte de los cinco países mencionados arriba. Será vital lo que ellos hagan, o no hagan, para limitar la expansión de caminos y corredores comerciales en tierra y mar, y para refrenar los desarrollos de minería, silvicultura, agricultura, acuacultura y pesca industrial.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Protejamos lo último de la naturaleza

Cinco países contienen 70% de las tierras silvestres del planeta

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