La cepa más antigua de la peste

Yacimiento de huesos en la fosa común donde se hallaron las muestras de Y. pestis

El bacilo de la peste se ha encontrado en restos humanos de 5 mil años de antigüedad.

El surgimiento de la agricultura en el Creciente Fértil dio lugar al desarrollo de los primeros centros organizados de actividad humana, la cuna de la civilización y el principio del neolítico, hace unos 12 mil años. Pero con esa aglomeración de individuos en espacios reducidos, y con la convivencia estrecha y domesticación de bóvidos y otros rumiantes, también emergieron en las comunidades patógenos devastadores, como la enterobacteria Yersinia pestis, la peste bubónica.

La peste bubónica, en la era actual, tuvo su primer brote en el Imperio Bizantino, donde fue llamada la plaga de Justiniano. La pandemia acabaría con 25% de la población del imperio, 50 millones de personas, en menos de un siglo. El segundo brote, la tristemente célebre peste negra de la edad media europea, acabó con la vida de casi 200 millones de personas en el siglo XIV. El tercer brote comenzó a mediados del siglo XIX y afectó sobre todo a la India, donde murieron 12.5 millones de personas.

Esos tres son sólo los brotes mejor conocidos por la historia. Investigadores de la Universidad de Copenhague (Simon Rasmussen) y de la Universidad de Aix-Marsella (Nicolás Rascovan) publicaron un estudio sobre la forma de Y. pestis más antigua que se conoce en nuestra especie y que explicaría el declive y abandono de muchos centros poblacionales en Europa y Asia a finales del Neolítico, hace unos 5 mil años. El estudio, publicado por la revista Cell la semana pasada, se centra en una muestra de Y. pestis extraída de los restos de una mujer de 20 años enterrada en una fosa común en una aldea de la cultura de los vasos de embudo en la actual Suecia. La reconstrucción del genoma de esta cepa en particular es una pieza más del rompecabezas en la historia y difusión de la peste, que va de la mano con el establecimiento de rutas comerciales, de la emergencia de culturas y su movimiento en el continente euroasiático.

Hasta ahora, se pensaba que el origen de la plaga residía en la cultura Yamna, pastores semi-nómadas del complejo cultural indoeuropeo, que dominaron las estepas euroasiáticas centrales hace 4800 años. La cepa analizada por este estudio, sin embargo, demuestra que para entonces la peste ya se había extendido al norte de Europa. La endobacteria fue descubierta en los dientes de la aldeana de hace 5 mil años, o sea que ya estaba circulando en su sangre y, por tanto, cobró su vida.

El vector de Y. pestis, la pulga común

El análisis genético del hallazgo y su comparación con el genoma de cepas ya conocidas reveló información valiosa: linajes numerosos e independientes de la peste se ramificaron y expandieron por Eurasia durante las últimas etapas del Neolítico en lo que parece ser una pandemia prehistórica que diezmó las poblaciones del continente. Además, los investigadores describen que la cepa de Suecia se separó de las otras cepas conocidas hace 5700 años. El equipo de Rasmussen ha sugerido que el patógeno se originó en los mega-asentamientos europeos del neolítco, algunos de los cuales, como los de la cultura de Cucuteni tenían una población tan numerosa como las ciudades de Súmer tendrían siglos después.

Los mega-asentamientos que caracterizaron el neolítico, centros urbanos con decenas de miles de pobladores, desaparecen del registro arqueológico hace 5400 años. Las poblaciones infectadas hace alrededor de 5 mil años, como sucedió en el caso de los tres brotes históricos, eran genéticamente distintas. La época del inicio del brote, entre hace 6000 y 5500 mil años coincide con la aparición de técnicas y factores que promovieron su difusión: tracción animal, ruedas para trasporte y rutas de comercio que conectaban el continente desde la actual Francia hasta Siberia.

El brote de peste durante el neolítico, entonces, es un ejemplo más del daño que trae consigo el avance de la tecnología. Por supuesto, es innegable el beneficio de la agricultura, la rueda, el comercio entre diferentes culturas, la domesticación de animales y la construcción de las estructuras físicas y sociales necesarias para que una ciudad exista, pero el hacinamiento, la sobreexplotación de los recursos y la acumulación de comida condujeron a la propagación y patogenicidad de organismos infecciosos como la peste. También, se trata de un ejemplo claro de como las decisiones de grupos humanos que vivieron hace miles de años afectaron la historia de toda la humanidad. Hasta el día de hoy, la peste aún existe en varias partes del mundo y Madagascar se encuentra en medio de un brote. De igual manera, las decisiones de hoy repercutirán en el futuro de toda nuestra especie.

 

Autor: IIEH

Fuentes:

Emergencia y difusión de los linajes basales de Yersinia pestis durante el declive del neolítico

¿Una nueva forma de plaga destruyó las sociedades europeas de la edad de piedra?

Una fosa común de hace 5 mil años contenía el bacilo de peste más antiguo conocido

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